Lo mínimo necesario – por Gabriel Salomão

 

Hace mucho tiempo que conozco – por desgracia, solo virtualmente – a Gabriel Salomão. Gabriel fue un alumno montessori en São Paulo, y hoy es filólogo y está terminando su tesis de doctorado. Autor del blog y del canal de Youtube Lar Montessori, es una de las grandes referencias del metodo montessori en Brasil, impartindo seminarios y cursos a padres y a educadores por todo el país. Con su permiso, traduzco en este post su texto “O Mínimo Necessário” , publicado en la web del Centro de Educação Montessori de São Paulo, para el español por creer que es muy importante que nosotros, educadores y padres montessorianos. Sus informaciones sobre las pesquisas realizadas sobre el ambiente preparado son muy interesantes y actuales, ya que hoy está muy de moda mezclar pedagogías distintas, sin saber exactamente que efectos pueden causar. Recomiendo a todos que visiten el canal y el blog de Gabriel.

 

Solemos decir que Montessori es una revolución en la educación. Reconocimos el profundo cambio de perspectiva necesario para una aula en la cual los niños puedan aprender por si mismos, donde el profesor interfiera lo mínimo posible y donde los castigos y los premios no sean las bases de la disciplina alcanzada. Aceptamos, aunque con dificultad a veces, muchos de los aspectos importantes de Montessori. Resistimos, con mucha frecuencia, a uno de ellos, que es este: 

” los medios destinados a auxiliar el niño a ordenar su espíritu y facilitarle la comprensión de las innumerables cosas que están a su alrededor deberán ser limitados al mínimo necesario para economizar fuerzas y hacerle avanzar con seguridad por el arduo camino del desarrollo” ( La Pedagogía Científica).

Es un principio, dice Montessori, “de lo máximo interés pedagógico” ( Pedagogía Científica). Por eso, con este texto, quiero verificar contigo algunas de las ventajas del mínimo necesario y algunas desventajas del máximo posible. En la tercera parte, veremos un resumen de un artículo publicado en mayo de este año en el Journal of Montessori Research.

1. Las ventajas del mínimo necesario.

El niño vive, desde siempre, en un ambiente estimulante. La casa donde vive, las calles por donde pasa, las personas, los animales y las máquinas que ve, las imágenes y sonidos de su alrededor, los colores, olores, sabores, las infinitas palabras. Todo eso son estímulos y todo eso es motivación para el aprendizaje y la curiosidad. Montessori dice que el niño no es un ausente del mundo. Al revés, está muy presente en la realidad y desea comprender la y absorberla completamente. Por eso, el material limitado en cantidad es una ayuda importante para el niño. Servirá, así, para ordenar su mente.

El material es como un mapa, una seguridad a la cual el niño puede buscar para acertar su ruta, reafirmar aprendizajes o comprender la dirección adonde debe seguir delante de tantas novedades presentadas por el mundo. En pocas palabras, el material  montessori es un conjunto de medios para el desarrollo, él no es un conjunto de materiales didácticos. E esta es una distinción fundamental.

Foto: montessoritraining.blogspot.ca

El material limitado en cantidad permite al niño (1) una organización mental precisa, tanto del mundo cuanto de su aula, (2)  la repetición con menores tentaciones para un desvío de camino – si hay demasiados materiales, el niño repite menos, y tiene menos oportunidad de desarrollar las habilidades a las cuales los materiales dicen respeto, y (3) el aburrimiento, que a veces pasa, es una condición importante para el nacimiento de la creatividad – es solamente delante del aburrimiento, del descanso, de la falta de tener que hacer, que el niño tiene la oportunidad de observar el mundo y descubrirlo en sus distintas naturalezas: la biológica, las sociales y las ambientales, por ejemplo.

Por fin, el limite de materiales, esta característica crucial del ambiente montessori, permite al niño una mayor utilización del material montessori de manera justa. Por la eliminación de puzzles, de los bloques de empillar, de lego, de fichas (que en la escuela tradicional quizás vendrían en una carpeta y en la escuela “montessori” aparecen en una bandeja), abandonando todo eso, entran en escena los cubos de madera rosa ( la Torre), prismas marrones (la Escalera) y barras rojas (los Listones). Entran la caja de husos, las letras de lija, el alfabeto móvil. Aparecen entonces aquellos materiales que fueron desarrollados con intensa investigación sobre su forma, utilización y beneficios. Y salen aquellos que fueron comprados, impresos o fabricados porque a los niños les gustan. En una pedagogía científica, nuestro criterio de selección tiene de ser mucho más exigente. En la ultima parte de este texto, veremos cual la ventaja de una convivencia mayor con el material montessori.

2. Desventajas del máximo posible

Montessori dice: “nos equivocamos al pensar que el niño lleno de juguetes, siempre cercada de ayuda, debería ser ‘la más evolucionada’ . Al revés, la multitud desordenada de objetos empeora el estado de su espíritu, germinando en él, otra vez, el caos, oprimiendo y desganando el niño” (Pedagogia Cientifica).

Cuando la sala montessori tiene demasiados materiales, lo primero que se nota es una gran dificultad para que los niños lleguen a la normalización, lo que es, de hecho, la única justificativa para la existencia de una sala de niños de 3 a 6 años. Montessori dice que “antes de la concentración no hay educación” y lo que pasa en el aula con muchos materiales es una búsqueda sin éxito por educar niños que no se concentran, por educar sus cerebros sin educar sus manos y por ocupar los niños todo el tiempo, sin grandes preocupaciones con la calidad de la actividad a la cual el niño se dedica.

El exceso de materiales lleva a algunas organizaciones que no son aceptables en el aula, como por ejemplo la presencia de tantas bandejas en una estantería que las manos del niño no caben entre una y otra, para que él pueda eligir y coger lo que quiera. Es muy común que los materiales – especialmente los de vida práctica – necesitan ser codificados por color para que puedan ser guardados en seguida, y aquí no hablo de la preocupación  estética con la belleza del conjunto de material, que incluso admite una elección colores, pero la necesidad imperativa de que todo tenga un color específico, porque si no es así, nada vuelve a su sitio correcto.

El ambiente con muchos materiales reduce el retorno al mismo material, por parte del niño, que siempre encuentra una novedad interesante. El retorno al material es importante: utilizándolo varias veces el alumno se dará cuenta de su propia maduración y hará de si mismo un maestre en algunas de las habilidades allí envolvidas. El retorno al material permite la percepción de detalles, el refinamiento sensorial elevado, la concentración en la evolución de la habilidad. Caso contrario, sin el retorno, las elecciones serán siempre por los materiales desestruturados, que no exigen maduración sensorial del niño, tienen poquísimo control de error o son  de papel y excluyen la mano en el proceso de aprendizaje.

3. Un estudio importante para nosotros

Montessori es una pedagogía científica, antes de cualquier otra cosa. Por eso, debemos sustentar nuestra practica en ciencia, en experimentación controlada y en estudio. A día de hoy, es posible que la principal personalidad envuelta en la ciencia de Montessori sea Angeline Lillard. Pesquisadora y profesora de la Universidad de Virgínia, Lillard es Directora del Laboratorio de Desarrollo Infantil en la universidad y publicó, en 2005, el libro “Montessori: The Science Behind the Genius”, en que identifica las bases científicas actuales para diversos aspectos de Montessori, así como en un artículo, de 2007, en la revista Science, en la cual investiga los resultados de la educación montessori, en contraste con los de la educación tradicional.

En mayo de este año, Lillard publicó un nuevo artículo, este para el Journal of Montessori Research, buscando comprender las ventajas y/o desventajas de tener o no materiales alternativos a Montessori en una sala montessoriana. En resumo, el método de la pesquisa fue eligir tres salas con profesoras montessorianas formadas en las cuales había material suplementario (no montessori) y material montessori clásico. El material suplementario fue quitado de dos salas y mantenido en una. En el principio del proceso, experimentos determinaron el desarrollo de niños en lectura, matemáticas, funciones ejecutivas, vocabulario, habilidades sociales y conocimientos sociales. En los tests iniciales, los niños han tenido los mismos resultados, en la media (exceptuando el test de funciones ejecutivas, en este, los niños de la sala que contenía material suplementario han tenido mejores resultados). Al final de cuatro meses los tests fueron aplicados otra vez.

Como resultado, Lillard ha descubierto que:

 

  • El tiempo invertido en materiales montessorianos aumentó de 34% para 58% del tiempo en la escuela cuya sala no tenía materiales suplementarios. En la sala sin materiales suplementarios, permaneció estable en 42%.
  • Los niños de las salas sin material suplementario han tenido avances significativamente superiores en lectura. Ellos avanzaron el doble de los alumnos de la sala con material suplementario.
  • Los niños de las salas sin material suplementario han tenido avances significativamente superiores en funciones ejecutivas. Sin embargo empezaron muy inferiores, y siguieron con resultados inferiores al final. Pero los niños de la sala con material suplementario no han presentado ningún avance.
  • Los niños de las salas sin material suplementario presentaron un avance un poco superior en matemáticas. 
  • No hubo diferencias significativas en los resultados para vocabulario, habilidades sociales y conocimientos sociales.
  • Foto: Making Montessori Ours

Esos resultados deben hacer el profesor montessoriano pensar que no hay ningún beneficio en tener materiales no montessorianos en el ambiente montessori. Por supuesto, es necesario realizar más tests. Pero, hasta el momento, Montessori y las pesquisas más actuales apuntan a lo mismo: aplicado de manera estricta, Montessori puede ofrecer ventajas fantásticas para el desarrollo del niño. Utilizado de manera flexible, ofrece menos beneficios e ignoramos, científicamente, los resultados de esa practica.

Algunos pueden decir que esa manera de ver Montessori es “purista” y argumente de que es necesario traer Montessori a los nuevos tiempos. Argumentamos aquí que no se trata tanto de purismo cuanto de radicalismo. Es radical  – es respetar a las raíces, entonces – utilizar Montessori de manera clásica. Y también es radical – revolucionario – utilizar Montessori en todo su potencial. Atenuando el radicalismo de Montessori, así se reduce el potencial de su metodología, flexibilizando sus aspectos fundamentales. Montessori también nos dijo, en “La Educación para la Paz”: “una educación capaz de salvar la humanidad no es una tarea pequeña”. Nuestra tarea es inmensa, y a la vez es también humilde: debemos ser capaces de respetar lo que aprendemos, utilizar lo que fue desarrollado por el genio de Montessori y solamente con mucha observación, mucho cuidado y criterios muy exigentes, hacer alteraciones o adicciones al método. Traer Montessori al nuestro tiempo es atentar para y respetar a lo que la ciencia de nuestro tiempo nos enseña, y es que Montessori estaba cierta.

 

Muchas gracias, Gabriel, por autorizar la traducción y la publicación de tu texto en “Nuestros Momentos Montessori”!

 

 

 

 

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