Química divertida con el huevo bota-bota

Uno de los experimentos que más triunfó en casa fue el del huevo bota-bota, como bautizó Izan. Es algo muy sencillo y barato de se hacer, y los niños aprenden sobre reaciones químicas y osmósis jugando.

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El experimento del huevo bota-bota fue una de las actividades favoritas del último verano (y con este post termino la serie sobre actividades que hicimos el último verano, ya no era sin tiempo!) con Izan, algo que había encontrado en Pinterest y luego pensé que a él le encantaría, y la verdad es que no ha defraudado. Es algo para hacer mil y una veces con los niños, nunca les cansa.

Con este experimento, el huevo se vuelve como si fuera de goma y pega botes sin romperse. Eso ocurre gracias a la reación que ocurre entre la cáscara del huevo, que es de cálcio, con el vinagre, conocido también como ácido acético.

Para realizar el experimento, necesitaremos:

un huevo de gallina 

vinagre

un vaso transparente y de tamaño suficiente para tener el huevo y el vinagre

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Colocamos el huevo dentro del vaso, totalmente cubierto con vinagre, y lo dejamos reposar por tres días.

Verás que, con el pasar del tiempo, surgen burbujas en el vinagre. Ellas están formadas por dióxido de carbono. La cáscara del huevo se volverá cada vez más fina, hasta “desaparecer”. El vinagre también se ensuciará, con los restos que perderá el huevo sumerso.

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El huevo no flota, casi llega al fondo del vaso. Es devido a la osmósis, en que se pasa el líquido por una membrana semipermeable. La reación del ácido con el cálcio libera acetato de cálcio, água y dióxido de carbono.

Además, el huevo aumenta de tamaño. Al volverse “de goma”, el niño puede jugar a lanzarlo contra una superfície lisa, como una mesa, por ejemplo, y el huevo botará. Pero ¡cuidado! Si colocamos demasiada fuerza, se puede romper, y de hecho es lo que nos ha pasado cuando estábamos haciendo el vídeo en directo en Stories (si me sigues en Instagram puede que lo recordes). Izan se empolgó tanto que lo lanzó con más fuerza y el huevo se rompió justo en el momento que transmitía. Fue algo totalmente sin querer pero también interesante, porque no solamente descubrimos que el huevo no era indestructible como también encontramos la membrana semipermeable que hablaba en el párrafo anterior.

Por desgracia, no tengo ninguna imagen más. El video se eliminó de Stories (solo está accesible por 24 horas), pero me recuerdo que la mesa se quedó llena de gema y una capita muy finita, transparente y blanquecilla, era la membrana que estaba internamente y envolvia la gema. Esta membrana deja pasar algunas sustancias por medio de sus poros para dentro del huevo.

Así, a parte de aprender química, también aprendemos biologia, pues la osmósis es un proceso muy importante para las células, es a traves de ella que se liberan desechos y se consiguen nutrientes.

Pero ¿por que el huevo bota? Esa pregunta dejaré para que vosotr@s investiguen! 😉

En Montessori los niños no hacen preguntas y reciben respuestas de la guía. La guía tiene la responsabilidad de implantar las preguntas en sus cabecitas, estimular su curiosidad, y ellos posteriormente deben buscar sus respuestas. Aquí he dado algunas para que tú puedas comprender el proceso, pero mi sugerencia es, al realizar el experimento con tu hijo, que no le digas por qué eso o aquello ocurre. Dejále que se asombre con los resultados y que se pregunte: “¿pero por que la cáscara ha desaparecido? ¿pero por que salta? ¿pero por que está mayor?”, y luego tú le invitas a buscar las respuestas. Y si él o ella no quiere buscarlas, tampoco pasa nada. Quedarse boquiaberto con la “mágica” de la química y de la biologia también es igual de válido.

Quizás ahora mismo él o ella sea un poco pequeñ@ para comprender perfectamente, Izan tenía 6 años y medio y no sabía qué significaba “ácido acético”, tampoco que es una “reacción química”. Pero no pasada nada, porque cómo ya decia mi querida doctora:

montessori

Esta es una de mis frases favoritas de María Montessori, me parece preciosa, y tan verdadera. Si llevas algunos años, como nosotros, “haciendo montessori” en casa, sabrás lo cuánto hay de verdad en esta frase tan delicada y emotiva. Cuantas veces expliqué cosas a Izan que pensaba que él no estaba ni siquiera escuchando! Y años después, al encontrar un libro, ver una peli, o vivir alguna experiencia, él me dijo: “mami, te acuerdas de aquel día que me dijiste eso, eso y eso?”. Nunca menosprecies la capacidad de tu hijo o de tu hija, porque son seres sopreendentes, ¡tanto como el huevo bota bota!

¿Te ha gustado el experimento del huevo bota bota? ¿Ya lo habías probado? ¡No olvides de comentarlo!

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