Empezar Montessori en casa no tiene que ser caro

Descubrí Montessori cuando Izan tenía 2 años. Y nuestro primer material Montessori, que fue la torre rosa, tardó casi 3 años en entrar en casa. A principio jugábamos mucho juego sensorial y usábamos lo que teníamos. Este post es para recordar cómo empezamos y mostrar que no es necesario tener una casa toda equipada para seguir Montessori en casa cuando tenemos un niño menor de 6 años.

Incluso me acuerdo que me negaba a comprar materiales. En aquella época hubo un boom de materiales en casa y veía en Facebook las madres enseñando sus hijos con ellos y pensaba que la gente estaba loca. Me metí en más de una discusión en los grupos de entonces y decidí seguir mi camino sola. Tras unos años fui a un curso Montessori donde se enseñaba materiales y entonces comprendí la locura, jeje. Y acabé comprando también, después de formarme y de entender su uso.

Izancontorrerosa4años
Muchos años se han pasado y hoy tenemos todo una habitación con materiales Montessori, pero todavía acredito que lo más importante en casa al empezar con Montessori es: 1) estudiar mucho para comprender la filosofía; 2) tener un ambiente preparado para el niño. Estudiar será para siempre, es una tarea que nunca termina. El ambiente también sufrirá transformaciones al largo de los años, pero son muy importantes ambas cosas si lo que queremos es llevar Montessori a casa.

Para empezar con el ambiente preparado, siempre digo lo mismo: bájate al suelo como un niño pequeño para ver cómo tu hijo ve los muebles y los objetos de su casa. Es necesario dejar a su alcance los juguetes, libros, objetos que son seguros, para que el niño pueda desarrollar su autonomía y dejar florecer su maestro interior.

Puedes enseñar a tu hijo a como utilizar un cuchillo, por ejemplo. Puedes empezar con uno que no sea peligroso, con apenas corte, y luego puedes intentar con los cuchillos para niños pequeños que hay en el mercado. Pero que él aprenda de ti cómo usarlo, y que esté a su lado en las primeras veces, no para controlarle o para intimidarle, pero para que él sepa que estás en caso sea necesario.

Izanhaciendotarta

El material más importante en esta fase es un pequeño banco para ayudar al niño a alcanzar el lavamanos, el fregadero, la encimera… hay quién prefiere la conocida learning tower, pero yo nunca la tuve. Siempre nos apañamos muy bien con este banquito de Ikea que aparece en la foto, nunca hubo accidentes y ha cumplido muy bien.

Las actividades de vida práctica son las más importantes: limpiar una mesa, el suelo, dar agua a una planta o el plato de comida a una mascota, ayudar a preparar la comida, poner la mesa… No solo enseñamos al niño a ser autónomo, también le enseñamos la importancia de cuidar del ambiente y del otro, y a encontrar su equilibrio interno.

Los ejercicios de vida practica son los más importantes en un cole Montessori y también deben ser en casa. A parte de ser baratos, son los que a los niños mas les gusta y los más completos, porque servirán para aprender lengua, matemáticas, desarrollar psicomotricidad fina, desarrollar auto confianza, funciones  ejecutivas, a concentrarse…

Aquí Izan estaba mezclando colores primarios. Solo necesité una bandeja, unas pipetas de diversos tamaños (algunas eran de medicamentos y la mayor compré en un bazar), una horma de hielo y un potito de mermelada que reaproveché para presentar las pipetas de una forma ordenada y más bonita. A él le chiflaba esta actividad, la llamaba “agua de colores”. También hicimos una adaptación a esta misma actividad utilizando un solo color y mezclando con cada vez más agua para aprender las tonalidades. Es una mezcla de Vida Práctica con Sensorial, yo diría.

Recuerdo con mucho cariño nuestras actividades sensoriales, eran todo un éxito en casa. Arena lunar (harina de trigo con aceite de oliva), arena cinética, plastilina (casera e industrial), temperas… todo que era “guarrear” era un éxito rotundo con este niño. Formas baratas de ejercitar el sentido del tacto, de la visión, a veces también del paladar…  en la foto abajo, mezclamos arena con espuma de afeitar.

Quizás no sean actividades tan completas como utilizar la torre rosa, la escalera marrón y los cilindros… pero el niño está utilizando los sentidos, está trabajando, aprendiendo, concentrándose….

Teníamos nuestro rincón de artes en el salón y era precioso ver a Izan levantarse por la mañana e ir solito hasta allí a trabajar. Son tan mágicos los rincones de artes que seguimos teniéndolo, pero ahora está en su habitación Montessori.

Y como no echar de menos a Panchito en esta foto… nuestro perro Montessori!


El secreto aquí es tener el ambiente preparado con la pizarra lista para ser usada, es decir, con el papel cortado y pegado (aquí, con la ayuda de pinzas gigantes), y tener las herramientas a mano, como el pincel y las temperas ya dispuestas en una hoja (en aquella epoca aun no teníamos la paleta que hoy utilizamos).
pizarraytemperas

Estas fueron nuestras primeras tarjetas de tres partes, le encantaban… Todavía no tenía nuestra plastificadora y las recorté y pegué en un trozo de cartón de una caja de Amazon para que durasen más. En la foto abajo todavía estaban recién recortadas del folio de la impresora. Tengo de pediros perdón porque era la primera vez que las usábamos y las presenté mal, enseñando primero las tarjetas de control (con el nombre abajo de la foto), siendo que el correcto es presentar primero las tarjetas que llevan solo la imagen del animal. Los animales son nuestras primeras miniaturas de Safari Ltd. ¡Qué tiempos!


tarjetasdetrespartespt

Como ves, no es necesario tener mucho en esos primeros años, y es perfectamente posible reutilizar lo que tenemos cambiando nuestra perspectiva. También son muy importantes la lectura, siempre, y momentos al aire libre (aunque para nosotros eso significa ir al parque de detrás de la urbanización).

Verlo en estas fotos tan pequeñito me hizo volver en el tiempo… Qué bonita trayectoria que llevamos! Espero que tú también la tenga con tu pequeñ@.

Quiero terminar diciendo un consejo: nunca te compares con otras madres. En cada familia, cada casa, hay sus características y sus historias. Tienes de construir la tuya. Y no tengas miedo de empezar. Empieza, aunque mal, aunque con mil fallos… pero empieza! La perfección no existe, lo que existe son nuestros (vuestros) momentos Montessori. 😉