Entrevista Nuestros Momentos Montessori Especial

entrevista nuestros momentos especial

Esta semana Nuestros Momentos Montessori cumple 3 años y habrá todos los días posts especiales para celebrarlo. Hoy os traigo una Entrevista Nuestros Momentos Montessori que preparé con mucho cariño y ilusión: siete bloggers de Montessori y Disciplina Positiva nos comentan sobre el niño de 6 a 12 años y el segundo plano de desarrollo.

En la blogsfera Montessori de lengua inglesa hay un círculo muy fuerte de bloggers y siempre quise hacer algo similar aquí con las nuestras, realizando entrevistas especiales, carnavales de posts etc. Acredito que la unión nos hace más fuertes y que todas ganamos en nuestra misión de llevar la palabra de Maria Montessori y la filosofía de la Disciplina Positiva.

Las bloggers que participan de esta Entrevista Nuestros Momentos Montessori Especial son:

Ainara Muruzabal de Aprenderlachispa
Foto: Aprenderlachispa

Ainara Muruzabal, maestra e guía Montessori y autora del blog Aprenderlachispa, donde cuenta sus experiencias viajando y conociendo varias escuelas Montessori o que han decidido aplicar Montessori en su método pedagógico.

Bei M. Muñoz de Tigriteando
Foto: Saâd Jebbour

Bei M. Muñoz, asistente y guía Montessori, educadora de Disciplina Positiva para padres y aula, autora del blog Tigriteando y del libro «Montessorízate: Criar Siguiendo los Principios Montessori».

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Foto: Mamilatte

Clara González, psicóloga, enfermera, asistente y guía Montessori, educadora de Disciplina Positiva para padres y aula y autora del blog Mamilatte.

Cristina Tébar de Montessori en Casa
Foto: Montessori en Casa

Cristina Tébar, asistente Montessori, autora del blog Montessori en Casa y también de los libros «Montessori en Casa: el Cambio Empieza en tu Familia» y «“El Huerto en Casa al Estilo Montessori»

evadiazsanchez
Foto: Familytips

Eva María Díaz Sánchez, psicopedagoga, couch, maestra de educación especial, educadora de Disciplina Positiva para familias y docentes y autora del blog Familytips.

Marina Barroso de Biloba
Foto: Monillo en Casa

Marina Barroso, maestra de Educación Infantil, guía Montessori, autora del blog Monillo en Casa y creadora de Biloba.

Marta Prada de Pequefelicidad
Foto: Inés Montufo

Marta Prada, guía Montessori, educadora de Disciplina Positiva para familias, autora del blog Pequefelicidad y también de los libros «Cuentos Montessori Para Crecer Felices» y «Educar en la Felicidad».

Pregunté a cada una dos preguntas sobre el Niño de 6 a 12 años en Montessori y en la Disciplina Positiva, que es el público y el espíritu de Nuestros Momentos Montessori. A seguir, os dejo con las respuestas. ¡Espero que os guste! Es un regalo que hago a todos los seguidores y quiero dar las gracias a Marta, Bei, Eva, Marina, Cristina, Clara y Ainara por haber dado su tiempo para participar de esa iniciativa, criada también para hacer piña entre nosotras y todos los creadores de contenido de Montessori. 

«Ayúdame a pensar por mi mismo». ¿Cómo podemos realizar esta misión tan importante para los niños y niñas de 6 a 12 años?

Ainara Muruzabal, de Aprenderlachispa: Cómo bien dices, esa es una de las misiones de los niños de Taller o Primaria, ya que su gran búsqueda es lograr la independencia moral e intelectual. En la etapa de Infantil, han aprendido muchas cosas ya, conocen gran parte del mundo que les rodea; ahora en Primaria quieren saber, ¿por qué es así el mundo? ¿cómo funciona? ¿qué relaciones hay entre las cosas? ¿còmo comenzó? etc… y así como en Infantil seguían el «ayúdame a hacerlo por mí mismo» y para eso les dejábamos hacer y practicar como «trabajadores incansables» (como les llamaba María Montessori), la única manera de ayudarles a pensar es que puedan practicar el pensar por ellos mismos.

¿Cómo les acompañamos para que puedan pensar ellos mismos? Voy a explicarlo con un ejemplo para que se entienda: una mañana, los niños de Primaria llegaron y vieron escarcha en las plantas de alrededor de la escuela y preguntaron por qué había eso si no había nevado. En este momento se les podría haber dado una explicación científica y oral sobre la creación de la escarcha, o haberles preguntado qué creían ellos y seguir con la mañana. Pero la pregunta era real, querían saberlo, pero ¿Cómo hacerlo para que desde una experiencia concreta ellos construyan su propio conocimiento?

Lo que hicimos fue un experimento de transpiración de la planta, colocando una bolsa a una planta y dejándola al sol. Saltaban de alegría al ver que la bolsa se había llenado de gotitas, y por medio de un diálogo se dieron cuenta que si cuando la planta expulsa agua hace frío, esta agua se queda congelada y se crea la escarcha. Por medio de la experimentación y la observación pudieron «pensar por ellos mismos». Por eso, la manera de que puedan construir ellos mismos sus aprendizajes es por meio de lo concreto, llevarlos a observar la vida real. Otro aspecto muy importante en esta etapa es el de las normas y la socialización. Habrá que dejarles que creen normas, que lleguen a acuerdos, que organicen salidas… ya que la única manera de aprender todo esto es por medio de la práctica.

Bei M. Muñoz, de Tigriteando: Para que el aprendizaje pueda producirse, antes de nada, me parece importante que exista seguridad en nuestro hogar, ¿puede expresar sus opiniones deseos y creencias libremente? ¿puede expresar sus emociones nuestro hijo/a? ¿le escuchamos de forma activa? ¿encuentra acompañamiento emocional? ¿el mensaje de amor incondicional le llega? ¿tenemos momentos de conexión a lo largo del día? ¿se siente valioso, tenido en cuenta, visto? ¿tienen responsabilidades adecuadas a sus capacidades e intereses? ¿tiene autonomía y tiene un ambiente preparado para expresar su poder personal de forma constructiva? Como los seres humanos somos seres sociales, pensar no es suficiente, necesitamos orientarnos a la comunidad, pertenecer, ser parte, y poder contribuir, sentir que podemos aportar cosas y somos importantes y valiosos.
En un entorno seguro -libre de miedo, vergüenza y culpa-, el error es visto como una oportunidad y no como un fracaso, la creatividad no solo se permite, sino que se alienta. Los niños pueden participar de todas las tomas de decisiones que les competen, también de los límites y normas de casa. Necesitan también adultos coherentes que sean ejemplo de todo esto, facilitando ese ambiente en nuestra casa, no creo que sea necesario nada más que acercar a los niños y niñas a la cultura en todas sus formas posibles, el adulto prepara el ambiente (físico y emocional) y el aprendizaje se produce de forma espontánea cuando existe curiosidad.

Clara González, de Mamilatte: Para mí la clave para ayudar a los niños a pensar por ellos mismo tiene mucho que ver con la relación de base que establecemos con ellos, desde un plano de horizontalidad y respeto hacia el niño, hacia nosotros mismos como padres/educadores y hacia nuestro medio. Como adultos somos el modelo sobre el que los niños se reflejan para tener un pensamiento propio y crítico. Nuestra misión es observar a fondo cuáles son los temas de interés de cada niño en particular e ir ofreciendo las migas para que ellos mismos lleguen a su propio destino. Aceptar que para que ellos piensen por sí mismos, nuestros pensamientos y los suyos no siempre tienen por qué ser iguales es un aspecto crucial. Si en el primer plano han estado recibiendo impresiones de su mundo, ahora llega el momento de ordenarlas, de ponerlas en relación de cuestionarse la verdad sobre algo más amplio y menos tangible como es el universo. 

Cristina Tébar, de Montessori en Casa: Personalmente creo que es un paso más que tenemos que dar como padres y madres a la hora de «cambiar el chip» y aprender a no intervenir más de lo necesario, me explico: Cuando tenemos un peque de 2 años que intenta ponerse un calcetín tenemos que hacer un esfuerzo para no ayudarle, para no intervenir, y así darle la oportunidad de conseguirlo por sí mismo, ¿verdad? Pues más adelante, cuando llegamos a la etapa de 6 a 12 años este cambio de chip se traduce en aprender a mordernos la lengua cuando ese mismo peque (ya no tan peque) está intentando llegar a una conclusión sobre algo que ha vivido y nos queremos apresurar a dar nuestra opinión o nuestra interpretación. Saber esperar y escuchar lo que tiene que decir y limitarnos a dar nuestra opinión sólo cuando nos la pide es algo que nos suele costar bastante, y creo que es una de las claves para favorecer que nuestr@s hij@s aprendan a pensar por sí mism@s. 

Eva María Díaz Sánchez, de Familytips: Es fundamental fomentar la autonomía, permitiendo que poco a poco vayan asumiendo pequeñas responsabilidades. Para ello, primero hay que enseñarles cómo hacer las cosas y después acompañarles  sin rescatarles, animándoles a que lo hagan por si mismos, que experimenten los errores como parte del proceso de aprendizaje.

 

Saber esperar y escuchar lo que tiene que decir y limitarnos a dar nuestra opinión sólo cuando nos la pide es algo que nos suele costar bastante, y creo que es una de las claves para favorecer que nuestr@s hij@s aprendan a pensar por sí mism@s. (Cristina Tébar)

Marina Barroso, de Monillo en Casa: Ahora que el niñ@ ya ha construido la base de su personalidad y ha tenido la oportunidad de explorar su realidad y su entorno gracias a su experiencia, ha conseguido alcanzar un nivel de independencia que le permite estar en calma (puede satisfacer sus necesidades, puede resolver situaciones de la vida cotidiana, se siente parte importante de la familia y del grupo social al que pertenece). Ahora comienza una etapa en la que necesita investigar “qué pasa con su entorno”, y no solo con el cercano. Se van abriendo sus horizontes y quiere saber más sobre aspectos menos inmediatos, así como se comienza a realizar preguntas de cuestión moral, aparece el sentimiento de justicia. Por ello, el niñ@ de 6-12 años necesita un adulto que le guíe en esas nuevas curiosidades sin darle las respuestas, que encienda la chispa del querer
saber más, de poder investigar y sacar sus propias conclusiones.

Marta Prada, de Pequefelicidad: es un reto que todavía tengo por delante. Mi hijo tiene 5 añitos, así que está a punto de dar ese salto hacia el siguiente plano de desarrollo. Creo que es una etapa preciosa donde el cerebro de los niños comienza a funcionar de una forma diferente a los primeros seis años. Ahora es la época de la mente razonadora. Tenemos que acompañar sabiendo que las necesidades, las habilidades , las características y los intereses son diferentes a los de la primera etapa. En este tiempo los niños se empiezan a preguntar los por qué de las cosas, más allá de lo concreto. Se preocupan por cuestiones éticas, tienen una gran sed de absorber la cultura, de comprender todo lo que ven y no ven: la  historia, los orígenes… Desde el punto de vista académico en las escuelas Montessori se trabaja con la educación cósmica como eje. En casa podemos también buscar información y ofrecer toda esta parte con pequeñas historias o apoyándonos en libros. Es tiempo para que empiecen a tomar decisiones sencillas, donde no somos nosotros los que ordenamos, sino que son ellos los que deciden sus intereses, buscan soluciones, colaboran. Creo que desde casa nuestra misión es observar, guiar e inspirar. Ellos mismos nos van guiando.

¿Que consejo darías a los padres de un niño o de una niña de 6 a 12 años? ¿Que crees que es más importante de tener en cuenta en esta fase?

Ainara Muruzabal, de Aprenderlachispa: El primer consejo es que sean conscientes que la etapa de Primaria es otra etapa muy diferente a la de Infantil, el niño ha sufrido una transformación, en la que sus necesidades son diferentes, por lo que la relación con ellos cambia totalmente. Por eso, aconsejaría a las familias que se informen sobre esta etapa del desarrollo, ya que así habrá mucha más armonía en el hogar. Teniendo en cuenta las necesidades de esta etapa les animaría a que se escuche y dialogue con los niños y niñas ya que de esta manera construyen su pensamiento; que las normas (las que están a su nivel) se construyan con ellos; que exista un espacio para crearlas y ponerlas en práctica; que se les den responsabilidades a su nivel y que de la misma manera vayan ganando libertad y autonomía.  Y sobre todo que disfruten de la relación con ellos, que esta etapa es preciosa.

Bei Muñoz, de Tigriteando: Lo más importante para mí es tener muy presente que la conexión y el contacto es mucho más importante que en la etapa anterior. Parece que, con los niños pequeños, al verlos más vulnerables, es más difícil entrar en luchas de poder. En esta etapa es igual de importante comprender sus comportamientos, al verlos más mayores es más fácil olvidarnos de que son niños todavía y reaccionar en vez de gestionar los conflictos de forma más asertiva. Una vez que la conexión está asegurada, teniendo en cuenta que los niños y niñas en este plano están en un periodo sensible de adquisición de la cultura, es importante ofrecerles esa cultura de la forma más variada posible y ayudarles a desarrollar la conciencia moral. Participar en grupos sociales elegidos libremente (grupos de scouts o juego en la naturaleza, clases de teatro, deportes, danza, música, etc.) es el lugar donde practicar estas habilidades. Lo importante es escucharlos y seguir su curiosidad.

Clara González, de Mamilatte: Los padres y los maestros deben velar por ofrecer posibilidades de vivir su vida en grupos de trabajo ya que en esta etapa el grupo será su primera plataforma a la vida social real. El niño 6-12 está sediento de normas y de justicia. Tiene mucho interés por diferenciar el bien del mal. Así es vital que las normas sean co-creadas por todos, dónde cada miembro de la familia o grupo intervengan en su diseño.
La etapa de Taller es una etapa en la que los padres o maestros deben escuchar activamente a sus hijos desde la humildad. Es una fase tremendamente apasionante, porque a través de las preguntas y curiosidad de los niños re-descubrirán o descubrirán aspectos apasionantes del mundo real, de la historia, de lo desconocido del Comos. Conocer el por qué de las cosas, el cómo o el para qué están en su punto de mira. No debemos olvidarnos en este proceso que ese descubrimiento lo harán ellos y será el suyo, nosotros tan sólo guiamos. El poder de imaginación del niño se despliega completamente, ya tiene todas las impresiones tan reales, tan ricas, tan sensoriales que ahora puede recrear y crear en su mente el pasado y el futuro, inventar, deducir…  Es prioritario que los padres y maestros de niños entre 6-12 años les den alas y favorezca que el niño indague sobre los temas de su interés llegando hasta el fondo de la cuestión.  En Montessori los adultos pueden guiar al niño a descubrir lo que se proponga a través de la educación cósmica Montessori, mediante cualquier tema de interés el niño va a trabajar trasversalmente todas las áreas curriculares de manera conectada y no estanca como en la educación tradicional. El aprendizaje significativo se da con emoción, con voluntad. Por eso es tan importante seguir el interés de cada niño ya que es desde ese lugar, de dirigir su propia vida desde la cual van a generar su aprendizaje. 

Cristina Tébar, de Montessori en Casa: Creo que es importante tener en cuenta que nuestro hij@ en esta edad tiene unas características y necesidades diferentes a las que tenía antes de los 6 años, al igual que nuestr@s hij@s van evolucionando también tenemos que hacerlo nosotr@s para saber qué podemos esperar de esta etapa y cómo podemos estar ahí para ell@s sin obstaculizar su desarrollo. Por ejemplo uno de los grandes cambios en esta etapa con respecto a la de 0 a 6 años es el paso de la mente absorbente a la mente razonadora, lo que nos permite entendernos con nuestr@s hijos de una forma diferente a como lo hacíamos, porque su manera de pensar empieza a parecerse más a la nuestra. Notamos que lo cuestionan todo y que una respuesta simple ya no les vale, si antes ya les explicábamos los motivos que hay detrás de un límite, ahora esas explicaciones van a tener que ser más detalladas y posiblemente serán cuestionadas, no pretenden fastidiar ni ser «respondones», simplemente les interesa entender el por qué de las cosas. Otro cambio importante es la necesidad de salir cada vez más fuera del entorno familiar, aunque la familia sigue siendo su gran referente ya necesitan socializar en entornos en los que sus padres no formamos parte (quedarse a dormir en casa de amig@s, unirse a un grupo de scouts…). Si entendemos que esto forma parte de su desarrollo nos evitaremos sobreprotegerles («Todavía eres muy pequeñ@ para eso») o tomárnoslo como algo personal («Mi hij@ ya no me quiere como antes»).

 

Lo más importante (para mí) es tener muy presente que la conexión y el contacto es mucho más importante que en la etapa anterior, parece que, con los niños pequeños, al verlos más vulnerables, es más difícil entrar en luchas de poder. En esta etapa es igual de importante comprender sus comportamientos, al verlos más mayores es más fácil olvidarnos de que son niños todavía y reaccionar en vez de gestionar los conflictos de forma más asertiva. (Bei M. Muñoz)

Eva María Díaz Sánchez de Familytips: No soy muy dada a dar consejos,  pero si tuviera que dar alguno,   les animaría a que entrenaran la escucha activa y la empatía, para que la comunicación fuese la mejor. De ésta manera, se reducen los conflictos y se centran en la búsqueda de soluciones conjuntas. Este tipo de herramientas mejora mucho la conexión y las relaciones. En esta  etapa hay que prestar atención a su necesidad de independencia, necesitan sentir que tienen un poco de poder y control sobre su vida. De ahí la importancia de su autonomía, de sus nuevos intereses dependiendo de la edad…  Pero por otro lado, siguen necesitando que les llegue el mensaje de amor, de que se les quiere, de los mimos…

Marina Barroso, de Monillo en Casa: Escuchar y observar sus intereses y ofrecerles las herramientas para que de manera independiente pueda tener acceso a la información que necesita, así como experimentarla de manera concreta. Escuchar y observar sin juicios, y como expliqué antes, encender esa llama y acompañarles si llegar al fondo de la cuestión.  Por supuesto seguir ofreciendo vida práctica a un nivel más complejo que en la anterior etapa (encargarse de la colada, fregar o poner lavavajillas, cocinar recetas por si mismo, planchar ropa…)

Marta Prada, de Pequefelicidad: Creo que esta es una etapa en la que los niños ya empiezan a sentir la presión de la hiperexigencia, la presión de la competitividad por ser mejor que el de al lado. En la escuela tradicional se les empieza a llenar de deberes, de exámenes, de tareas monótonas… Desde casa, creo que nuestro papel es el del aliento, el de la motivación, el de salir ahí fuera, el de acompañar desde el aprendizaje práctico, de restar presión para que también puedan seguir sus propios intereses. A veces, en esta etapa, tienen tantas tareas que la curiosidad y la sed tan grande por saber incluso se apaga. Nuestra misión es seguir  conectando al niño con la vida, seguir modelando valores como en la primera etapa y escucharles. Los niños necesitan un adultos que les sepan escuchar y que les hagan reír. Como madre, es un camino que todavía no he abierto, pero ya estoy convencida de que la disfrutaré. Estoy abierta a los nuevos retos, al crecimiento, estoy abierta a verle volar.

 

Precioso, verdad? ¡Me siento muy feliz por contar con esas 7 compañeras tan extraordinarias! Muchísimas gracias, chicas, de verdad.

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"El secreto de una buena enseñanza es considerar la inteligencia del niño como un campo fértil en el que se pueden sembrar semillas, para crecer bajo el calor de la imaginación en llamas. ". (Maria Montessori)

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