segundo plano de desarrollo montessori
comment 0

Los huevos de dinosaurio de hielo vuelven a atacar

Hace dos años, escribí sobre la actividad de sacar a dinosaurios en huevos de hielo, algo que a Izan le gustó mucho pero que es más bien una propuesta para niños de 3 a 6 años. Decidimos repetir la actividad, pero de esa vez fue posible ver todo el esplendor de la mente del Segundo Plano de Desarrollo en Montessori en mi hijo, lo que me ha sorprendido de una manera muy tierna.

¿Vamos a repetirlo, mami?

Todo empezó cuando él encontró las fotos en la nube de mi móvil de cuando hicimos la actividad en 2018. «Guau, mami, te acuerdas? Jo, fue tan guay», me dijo, mirando las fotos. Y entonces viene la idea: «¿vamos a repetirlo, mami?». Sinceramente, no tenía ganas de repetir una actividad, y más una que ya no es ningún desafío para nosotros. Pero como estaba ansioso por un momento conmigo, pensé: «que demonios». Y nos pusimos las manos a la obra.

Otra vez a meter los dinosaurios de Safari Ltd en los globos, llenar con água, cerrar y dejar en el congelador por 24 horas. Como meter los dinosaurios es difícil, esa tarea él dijo que lo iba a hacer yo y que él haría el restante (colocar agua y llevar al congelador). Dije ok y empecé a hacerlo, sin darme cuenta que mi hijo ya estaba haciendo algo que todos los chicos del Segundo Plano hacen en el colegio Montessori: estipulan un trabajo en grupo y deciden quién va a hacer qué, como una comunidad.

dinosaurios en huevos de hielo

¡Ah! Las neuronas espejo…

Al día siguiente él estaba ansioso para sacar los «huevos» de los plásticos de los globos, pero estaba liada con mi formación Montessori 6 a 12 años y además tenía dolor de cabeza. «Izan, déjame descansar un ratito, necesito una siesta», le pedí . Y él contestó: «vale, te doy dos horas; las voy a controlar en el reloj y te despertaré, y ahí tendrás de venir conmigo hacer la actividad». Ahí sí me enteré de lo que él estaba haciendo: repetía conmigo mi medicina, o mejor dicho, herramienta de Disciplina Positiva que hago con él cuando me pide «cinco minutos más» de tele. Las neuronas espejo, amigas y amigos, no podemos ignorarlas. 🙂

Él cumplió a rajatabla su promesa y tras exactos 120 minutos de descanso, me despertó diciendo: «vamos a derretir el hielo!», y allá fuimos, a sacar los «huevos» del congelador y preparar los materiales para la operación rescate: una bandeja, sal, agua caliente, recipientes, y también el pico para romper el hielo. Sí, todavía lo tenemos.

El Niño del Segundo Plano de Desarrollo en Montessori

Una vez que le di lo que era necesario, él ya no me necesitó para nada más. Se puso a quitar los plásticos de los globos, haciendo algún interesante comentario: «mami, mira como este dinosaurio se quedó abajo y el hielo se formó encima; es porque él es más pesado que el agua y bajó», «mami, por que el hielo quema las manos si es frio?», «mami, mira, este tiene una burbuja de aire y por eso no se formó hielo aqui».

Todos esos comentarios y preguntas son típicos del niño del Segundo Plano de Desarrollo en Montessori: está observando y sacando conclusiones, y si no las tiene, se hace preguntas. ¿Por que será? , es lo que más escuchamos de las bocas de los niños de 6 a 12 años. Están en plena explosión de su mente razonadora, necesitando aprender.

dinosaurios en huevos de hielo

Él rompió los huevos solo. A veces con sal, a veces con agua caliente y a veces con el pico. Siempre sacando conclusiones de lo que estaba viendo: «mami, sujeta este dinosaurio que acabo de sacar! Estaba en agua caliente pero ahora que lo toco está frio!»

Cogí también el colorante alimentario para hacer «esculturas de hielo» como hicimos también una vez en el pasado, pero no le llamó mucho la atención de esa vez. Lo que estaba interesado era en descubrir (o redescubrir, mejor diciendo) cómo los dinosaurios salían antes del hielo y cómo salian. Y eso, señoras y señores, es la mente del Nino del Segundo Plano en acción.

segundo plano de desarrollo montessori

Como en los colegios Montessori

Los niños del Segundo Plano de Desarrollo hacen exactamente lo mismo en el colegio Montessori: organizan una actividad en grupo, distribuyen los roles, y luego, en el momento de hacer la actividad, observan, sacan conclusiones, hipótesis, apuntan ideas… y también tienen muchas preguntas, que deben apuntar igualmente para buscar, solos, las respuestas. Para eso pueden usar libros de consulta, enciclopedias, preguntar a un experto… lo último que se hace es buscar en Internet. Siempre, recurrir a la pantalla debe ser la última herramienta en Montessori.

La conclusión que saqué de todo eso es que no debemos menospreciar una actividad por ser demasiado fácil o simple, porque de todo se puede sacar conclusiones, a veces más adelantadas que en la vez anterior. También pude ver como el niño del Segundo Plano es un investigador que se asombra con lo que descubre, algo que ningún videojuego puede proporcionar. Y que él puede hacer solo, sin mis explicaciones o direccionamientos. Ahora, aun más que en el Primer Plano, el adulto es solo un guía. Y eso es maravilloso.

Aprovecha que mañana es sábado y que estamos de puente para hacer con tu hijo o con tu hija alguna actividad en que pueda sacar hipótesis y reflexionar sobre el mundo alrededor. ¡Sé testigo de la maravilla de la Mente Razonadora!

Si te ha gustado este post, te pido que lo compartas para que más personas conozcan a Nuestros Momentos Montessori. ¿Te gustaría compartir tu experiencia con este tema? Déjame un comentario.

Y si te gustaría apoyar a Nuestros Momentos Montessori, puedes invitarme a un café con Ko-fi.

Ko-fi es una plataforma de micromecenazgo. Haciendo una donación a partir de 3 euros, ayudarás a Nuestros Momentos Montessori a seguir existiendo. Solo tienes de tener una cuenta de Pay Pal. ¡Muchas gracias por apoyar a Nuestros Momentos Montessori!

aprendiendo sobre el segundo plano de desarrollo
comment 1

Aprendiendo sobre el Segundo Plano de Desarrollo

Hace mucho que no aparezco por aquí… estuve las dos últimas semanas formándome como asistente Montessori para Taller (la etapa de 6 a 12 años) con AMI y fue maravilloso. Aprendí mucho sobre el Segundo Plano de Desarrollo, conocí personas de varias partes de España y del mundo… y llegué a la conclusión que tengo mucho por transmitir sobre Montessori a las familias.

Desde aquí quiero dar las gracias al Instituto Montessori Valencia y a AMI por permitir que la formación ocurriera de manera online en un año tan atípico. A principio pensaba en no hacer la formación porque imaginé que sería frío, que no iba a disfrutar, y felizmente estaba muy equivocada.

Fue un curso muy bonito en que aprendimos mucho sobre el niño del segundo plano de desarrollo, sus características, tendencias humanas y sus necesidades. Aprendí sobre el Going Out, la vida práctica de la etapa de primaria, que es una pasada. Vimos como funciona en un colegio Montessori, que es una verdadera comunidad. Que bonito sería si todos los colegios del mundo fuesen así… ¿Cuándo vendrá el día que no tendremos de decir colegio tradicional y colegio Montessori, y decir solamente colegio?

La formación AMI era algo que esperaba hacer hace dos años, cuando ocurrió en Madrid, por la primera vez. Sin embargo, no he logrado reunir el dinero necesario para apuntarme y llevé dos años guardándolo, hasta que por fin vino 2020 y sabía que podría formarme. Hasta que en marzo nos encerramos por la pandemia del coronavirus y pensé que el curso sería cancelado ya que AMI solamente realiza formaciones presenciales. Por suerte, han cambiado de idea, y así he podido realizar un sueño más.

La etapa de 6 a 12 años en Montessori es hermosa, es mi favorita entre todas, porque el niño pasa a querer conocer el Universo. Cuando entendemos que el Niño tiene una vida tan rica internamente, que es la etapa crucial para formar el adolescente, que por su vez formará el adulto del futuro, comprendemos que es una etapa de mucha importancia y que debemos saber como prepararla.

En los tiempos actuales, de fake news, de exceso de vida virtual y de poquísima vida real, de deterioro del planeta, de masacre de tantas vidas alrededor del mundo, un momento de tantas transformaciones como vivimos ahora, urge que nuestros niños sean preparados de una forma humana y que atienda a sus necesidades verdaderas. Los niños no necesitan videojuegos, redes sociales, pizarras electrónicas, premios y castigos, callar y escuchar… no, nada de eso. Debemos ofrecerles el Universo y darles voz, dejarles que nos hagan preguntas, que quieran aprender.

Si una cosa aprendí con esa formación es que todavía estamos a anos luz de atender a los chicos y chicas, que el sistema educativo está destruyendo sus mentes, y que no sabemos como recuperarlas. Estamos llevando a los chicos y chicas a un abismo que ellos caerán en la adolescencia si no tomamos cuidado ahora.

Aprendí que si es difícil dar un vaso de cristal o un cuchillo de verdad a un niño de 2 años, mucho más difícil es abrirles la puerta de casa y decir : «anda, vete a este lugar que quieres tanto conocer». Todo el trabajo del Adulto Preparado al largo de los 6 primeros años se pone en cheque ahora. Es mucho más desafiador. Sin embargo, ¡que lindo es verles crecer!

Todo el mundo piensa en las Cinco Grandes Lecciones cuando se habla en el Segundo Plano de Desarrollo. Y, sí, hablamos sobre ellas, pero ¿sabes que? Solo son un camino, nada más. Un camino precioso, pero es solo un camino. Tengo miedo de que la media transforme las Cinco Grandes Lecciones en la torre rosa o en la camita en el suelo de los niños de 6 a 12 por su belleza, que es muy apelativa, sí, pero que no comprendamos su papel: enseñarles el Universo no solo para saber como es, no solo para tener conocimiento académico, pero para saber pensar, para saber reflexionar sobre la sociedad en que vivimos y, especialmente, dejarles la puerta abierta, con toda la confianza del mundo y decirles: «vete a conquistarlo».

Sí, el trabajo del Adulto Preparado es mayor ahora, mucho más que imaginaba. No basta con saber sobre planetas, bacterias, sobre la evolución del homo sapiens, sobre cómo surgió la escrita y los números… hay que saber enseñarles a pensar. Y, amigos, es mucho más difícil que dar un taburete, un delantal y dejar que pique un tomate, lo aseguro. Mucho trabajo por delante…

Y si a ti te interesa descubrirlo, aquí estoy para acompañarte, para compartir contigo mis descubiertas, y que todos unidos sea posible construir un mundo nuevo, llego de milagros, como decía Montessori. ¿Tú lo crees? Yo sí lo creo.

Si te ha gustado este post, te pido que lo compartas para que más personas conozcan a Nuestros Momentos Montessori. Y si te gustaría compartir tu experiencia con este tema, sería un placer leerte en comentarios.

Y si te gustaría apoyar a Nuestros Momentos Montessori, puedes invitarme a un café con Ko-fi.

Ko-fi es una plataforma de micromecenazgo. Haciendo una donación a partir de 3 euros, ayudarás a Nuestros Momentos Montessori a seguir existiendo. Solo tienes de tener una cuenta de Pay Pal. ¡Muchas gracias por apoyar a Nuestros Momentos Montessori!

150 años de maria montessori
comment 0

150 años de Maria Montessori: muchas gracias, doctora

… y ha llegado el día de nuestro último post por la serie en homenaje a los 150 años del nacimiento de Maria Montessori: hoy es lunes 31 de agosto. El último post de mi pequeño tributo a ella, que tanto nos inspira en nuestro trabajo, con nuestros hijos, alumnos, pacientes, usuarios.

Confieso que pensé unas cien veces en como escribir este último post; pensé en varios temas, en varias maneras de enfocar, de desarrollar… y todavía no lo tengo claro. 🙂

Así que decidí dejar mi corazón hablar y será con el corazón que mis manos digitarán al ordenador. Las manos, los órganos de inteligencia, como la doctora nos dijo tantas veces.

Mi primer post fue sobre la historia de su vida. Antes había pensado en dejarlo para el final. Pero como deseaba escribir sobre las grandes descubiertas del trabajo de Montessori al largo de la semana, aunque no es aniversario del método, y sí de ella, pero jolines, ¿como no hablar de Montessori sin hablar sobre su trabajo?, he pensado. Así que decidí empezar por su historia porque pensé que así el lector tendría una visión más linear de todo que escribiría después.

Faltaron muchos temas, es verdad; no escribí sobre los periodos sensibles, tampoco sobre la autoeducación o Montessori en la neurociencia. No pasa nada. Siempre habrá oportunidad en el blog para escribir sobre esos temas, no es necesario hacerlo solo cuando se celebra los 150 años de Maria Montessori. Sí tenía claro que quería contar sobre las tendencias humanas, los cuatro planos de desarrollo, el triángulo Montessori, la educación cósmica y la educación para la paz porque para mí son temas apasionantes del método Montessori y, especialmente los dos últimos, su mensaje especial a la humanidad.

Después de mucho pensar, pensar y pensar, y también de asistir a las Meditaçoes com Montessori, que Gabriel Salomao organiza todos los martes y jueves en el Facebook de Lar Montessori, y al maravilloso evento internacional Montessori Everywhere que ocurrió ayer llegué a la conclusión – que es lo que mi corazón me pide – que dividiré este último post en dos partes. Allá va la primera:

Montessori hoy

Hoy, en pleno siglo XXI, más de cien años después que su método ha surgido, Montessori está, quizás, más actual que nunca. Se equivoca quién dice que este es un método anticuado; la verdad es que nunca estuvo tan actual y sigue siendo tan necesario como décadas atrás.

Se estima que existan alrededor de 25 mil colegios Montessori en todo el mundo, siendo que 5 mil están en Estados Unidos. Es un número bajo, si pensamos que existen más o menos mil millones de niños en el mundo. Pero ellas existen. Y, a pesar que la pandemia ha frenado el fenómeno, a cada año abren más escuelas Montessori.

Algunos dirán: sí, pero son escuelas privadas, en su mayoría, y muchas familias no pueden pagar. Es verdad. Los colegios Montessori son escasos y son muy caros, en todos los países del mundo. El sueño de Maria y de todos los montessorianos es que llegue un día en que todos los establecimientos de enseñanza sean Montessori. Algo muy difícil a día de hoy por una serie de cuestiones.

Sin embargo, si paramos para observar, encontraremos Montessori en todas las partes: en las escuelas infantiles, aunque sean muy tradicionales, podrás encontrar un poco de Montessori en sus mesitas y sillitas bajas, encontrarás Montessori en las educadoras que se abajan a la altura del niño y les miran a los ojos para hablarles, encontrarás Montessori en todas escuelas infantiles que dan prioridad al trabajo con las manos, aunque sea con plastilina y pinturas.

Encontramos Montessori al visitar una tienda de muebles y depararse con, en la zona de muebles infantiles, que hay camas, mesas, sillas y armarios bajos para niños pequeños, y cuando encontramos en esas mismas tiendas una área infantil para los hijos de los clientes; encontramos Montessori cuando estamos en un centro comercial y hay un baño exclusivo para niños con váteres y lavamanos bajitos; encontramos Montessori en los parques infantiles con columpios que tienen como propuesta el movimiento de brazos y piernas de los chicos.

Encontramos Montessori en la creación de leyes para niños y adolescentes en distintos países del mundo para su protección. Pero si los niños siguen sufriendo en esos mismos países, algunos dirán. Sí, es verdad. Pero existen las leyes. Antes, ellas no existían. Y eso debemos a Maria Montessori.

Encontramos Montessori en las redes sociales, en Youtube, en libros mil de crianza y de educación si vamos a una librería. ¡Bah! Si muchos de ellos tienen muy poco de Montessori o nada, algunos dirán. Sí, es posible. Pero nunca se divulgó tanto su palabra.

Encontramos Montessori en el tratamiento de personas con Alzheimer. Encontramos en el trabajo desarrollado con niños y niñas dentro del espectro del transtorno autista. También hay Montessori en trabajos de inclusión de niños con necesidades especiales en escuelas para chicos normotípicos y en el tratamiento que es dado hoy a pacientes psiquiátricos. Hasta existen entrenadores de fútbol para niños con visión Montessori.

Por supuesto, todavía queda mucho por hacer. Pero no hay porqué pensar que Montessori es algo que solo se puede hacer dentro de una escuela (y menos aun dentro de una escuela para niños pequeños). Montessori es una ayuda para la vida. Y como tal, puede ayudar a todas las vidas: de bebés, niños pequeños y mayores, adolescentes, universitarios, adultos, ancianos, hombres, mujeres y la comunidad LGTBI. Para blancos, negros, amarillos, rojizos… para todas las religiones. Y también para aquellos que no creen en ninguna.

Y no es solo para educadores. También es para psicólogos (de niños y de adultos), para médicos, logopedas, asistentes sociales, dentistas, terapeutas… yo diría que incluso para los políticos. Quizás sean los que más necesitan leer sus obras…

Hoy, que celebramos los 150 años de Maria Montessori, te invito a dejar de pensar en «es que es un método para colegios caros». Quiero que pienses: «¿como Montessori puede ayudarme en mi trabajo?»

Solo así haremos la revolución Montessori.

Gracias, Maria

Hace muchos años una guía Montessori me dijo: Montessori es agradecer. Todas las grandes guías saben el papel de la gratitud en el trabajo de la doctora. Cuando lo comprendí, vi que no podía ser de otra forma. Ya no logro concebir Montessori sin el sentimiento de gratitud.

Por eso, en la segunda parte y final de este post por los 150 años de Maria Montessori, quiero dirigirme a ella, si de alguna manera puede escucharme desde donde está. Quiero decir: muchas gracias, Maria.

Gracias por haber defendido la mujer como has podido.

Gracias por haber defendido aun más a los niños, durante toda tu vida.

Gracias por haber dedicado toda tu vida en el conocimiento del espíritu infantil y por la defensa de sus derechos.

Gracias por haber seguido cuando pensaste en desistir.

Gracias por todos los sacrificios que hiciste al largo de tu vida por tu causa. Fueron muchos, muchísimos. La humanidad nunca podrá agradecerte lo suficiente por eso.

Gracias por la lección de superación que nos has dejado.

Y, claro, muchas gracias por haber cambiado mi vida.

Muchas gracias porque, al descubrir tu trabajo, he podido dar una crianza mejor a mi hijo.

Gracias porque la visión que tenía de los niños cambió al conocer tu mirada.

Gracias por esos 7 años de Montessori en mi vida y en mi familia.

Gracias por los 8 meses que viví la inolvidable experiencia de trabajar con niños pequeños. Ellos me dieron mucho más que yo a ellos.

Gracias porque, al descubrir tu trabajo, también descubrí el de otros que se han dedicado por la causa de los niños.

Gracias por ayudar a familias de habla española y portuguesa con mi blog y mis redes sociales llevando tu mensaje.

Gracias porque has cambiado hasta la relación con mi esposo.

Gracias por todos los amigos y amigas que me trajiste al entrar en tu mundo. Amigos de todas partes del mundo. Eso es un verdadero Regalo, así, con R mayúscula.

Gracias por me haber ayudado con mi depresión.

Gracias por me haber dado un sentido a mi vida cuando ya no veía muchos.

Tanti auguri per te, Maria.

Si te ha gustado este post, te pido que lo compartas para que más personas conozcan a Nuestros Momentos Montessori y que así pueda ayudar a más familias. Y si todavía no recibes nuestra newsletter, deja tu email abajo y recibirás, todas las semanas, nuestras noticias y los últimos posts publicados directo en tu buzón:

la educación para la paz, el mensaje de Maria Montessori
comment 0

La educación para la paz, el mensaje de Montessori

Entre todos los pilares del método Montessori – ambiente preparado, adulto preparado, niño equilibrado, autoeducación, educación cósmica y educación para la paz – ésta última quizás sea la más revolucionária. Y también es el mensaje que la doctora nos dejó al final de su vida, aquel que ella deseaba que jamás nos olvidarámos.

Maria Montessori defendía que solo la educación puede ayudar en la construcción de la paz. Porque la paz vendría de la mano del Niño. Solamente el Niño puede salvar al Hombre. Pero para llegar a eso, hay que pasar por la educación para la paz.

La educación para la paz

En su libro «Educación y paz», una serie de ponencias realizadas por la doctora Montessori que fueron reunidas en este volumen, ella nos dice que actualmente lo que pensamos ser la paz es, nada mas y nada menos, que la ausencia de la guerra. No es la paz verdadera. Porque la guerra destruye todo, personas, animales, vegetaciones, monumentos… es como un incendio en un museo con cosas muy valiosas y hermosas. La guerra destruye la obra del hombre.

Lo único que puede guiarnos en dirección de la verdadera paz es el Niño, porque es él que está en contacto con ella. El Niño es el constructor del Hombre. No podemos esperar que la paz venga de otros adultos, de políticos o gobernantes. Esos solo pueden dar treguas en la guerra, nada más. La paz, que sería la armonía absoluta entre todos los seres vivos, viviendo su plan cósmico, solo es posible a partir del Niño.

¿Y como el Niño puede hacerlo? Pues por medio de la educación para la paz, una educación pensada en el niño como protagonista, en que respetamos sus ritmos y confiamos en su maestro interno. Una educación que da la libertad necesaria el niño. Una educación dentro de la cooperación, sin comparaciones, competitividad… donde todos los niños son tratados como seres importantes y únicos.

El Niño es, a la vez, una esperanza y una promesa para la humanidad

Maria Montessori – Educación y Paz

La educación de hoy

Maria Montessori es una crítica voraz de la educación tradicional. En su libro «Educación y Paz», ella nos dice: «la educación ha quedado muy rezagada con respecto a las necesidades contemporáneas. Para utilizar una analogia relacionada con el tema, se podría decir que la educación se ha quedado en el nivel del arco y flecha comparada con los armamentos actuales» (y eso que ella lo declaró en un discurso de 1937).

O entonces: «a los alumnos se les enseña a no brindarse ayuda entre ellos, a no soplarle la respuesta a los compañeros que no la saben, sino a preocuparse sólo con sí mismos, por aprobar exámenes y por ganar premios compitiendo con otros alumnos. Y estas pobres criaturas egoístas (…) cuando llegan a la adultez se encuentran como si fueran granos de arena desparramados individualmente en el desierto«.

Además de criticar la educación, ella también critica la sociedad: «el género humano ha experimentado grandes progresos exteriormente pero no interiormente». Afirma que el hombre tiene de todo, mucho más que el hombre de otras eras – tenemos agua en casa, luz eléctrica etcétera- pero somos infelices. «El hombre posee mucho más de lo que sabe y mucho más de lo que puede disfrutar. Debe aprender a apreciar lo que tiene

La única solución delante de ese cuadro es el surgimiento de una nueva educación, donde el niño puede escuchar su individualidad y realizar su trabajo con libertad. Al adulto cabe proteger y permitir que ese niño desarrolle su trabajo.

Cuando me refiero a «niño» no es solo los de 2, 3, 6 o 10 años de edad. También entran ahí los adolescentes. Maria Montessori decía que los chicos pasan años estudiando en el colegio y cuando por fin logran recibir su titulo, no saben nada de la sociedad, y en cima les exigimos que elijan una profesión, sin nunca haber probado nada en su momento – que, como la misma doctora nos decía, sería a partir de los 12 años aproximadamente, cuando empieza el tercer plano de desarrollo y el chico o la chica debería realizar un trabajo remunerado para sentirse útil y buscar a que desea dedicarse.

La supranaturaleza

Pero ni todo va sobre el niño, también el hombre debe reconocer su papel en el Universo. No se trata de volver a vivir como siglos atrás y renunciar a todo el progreso que llegamos. Es necesario que el hombre comprenda que su trabajo es de transformar la naturaleza, creando así una supranaturaleza, y su mayor riqueza es su inteligencia.

El hombre es un trabajador: aprendió a hacer fuego, inventó la escritura, modos de transporte, como llevar agua a las casas, Internet… su trabajo crea, así, una naturaleza mayor, de ahí el término supranaturaleza.

«La educación no sólo debe proteger la personalidad, sino fundamentalmente orientar al hombre en su búsqueda de los tesoros que le garantizarán una existencia feliz; tales tesoros son la inteligencia de la humanidad y una personalidad normal. No podemos desperdiciar ni un gramo de de esa fortuna; debemos almacenarlo como en el pasado se almacenaron las riquezas de la Tierra», dice Montessori. «Lo que necesitamos es una educación que forme una personalidad capaz de reconocer la grandeza del hombre».

En tiempos de pandemia, guerras que no terminan en Oriente Próximo y África, hambruna y miseria en varias partes del mundo y provocaciones mutuas entre potencias mundiales, la idea de la educación para la paz es urgente.

Este es el sexto post de la serie que Nuestros Momentos Montessori está publicando al largo de esta semana y que culminará el lunes 31 de agosto, el día en que se celebrará en todo el mundo los 150 años del nacimiento de Maria Montessori. Si no has leído los posts anteriores, os dejo aquí abajo:

Maria Montessori: quién fue esa mujer extraordinaria

Que son las tendencias humanas en Montessori

Que son los cuatro planos de desarrollo de Montessori

Ambiente preparado, adulto preparado y niño equilibrado: el triángulo Montessori

La educación cósmica, uno de los regalos de Maria Montessori a la humanidad

Si te ha gustado este post, te pido que lo compartas para que más personas conozcan a Nuestros Momentos Montessori y que así pueda ayudar a más familias. Y si todavía no recibes nuestra newsletter, deja tu email abajo y recibirás, todas las semanas, nuestras noticias y los últimos posts publicados directo en tu buzón: